Cómo se hace el Washi: El papel tradicional japonés

Cómo se hace el Washi: El papel tradicional japonés

23 de febrero de 2026

El papel tradicional japonés, conocido como Washi, es mucho más resistente que el papel común. Mientras que la mayoría de los papeles se deterioran y amarillean con la luz, el Washi posee una cualidad única: la exposición a la luz elimina los tonos amarillentos, volviéndolo más blanco y hermoso con el paso del tiempo. Es un material fascinante que parece embellecerse con los años.

13 pasos de la creación de Washi
Los 13 pasos del proceso tradicional de fabricación del Washi

Hoy explicaremos brevemente las etapas principales de este proceso, junto con algunas escenas de nuestro taller durante el invierno.


Materia prima: Kozo (Morera)

Las fibras utilizadas para el Washi se extraen del árbol "Kozo" (morera de papel). La cosecha se realiza durante los meses de invierno, de noviembre a febrero.

Árbol de Kozo
Para el Washi solo se utilizan las fibras resistentes de la corteza exterior.

A diferencia del papel común, que se fabrica con la pulpa del núcleo del árbol, el Washi utiliza únicamente las fibras fuertes de la corteza. Esto es lo que le otorga su increíble durabilidad y longevidad.

Preparación: Secado y Cocción

Secado de la corteza

El cuidadoso proceso de secado de la corteza

Horno de cocción

Un gran horno que se ha utilizado para cocer la corteza durante décadas

Kamisuki (Filtrado del papel)

Después de muchos pasos laboriosos, finalmente llegamos al "Kamisuki", el acto de dar forma al papel. Las fibras se recogen en una bandeja de madera (keta) y se esparcen en una capa fina y uniforme.

Proceso de Kamisuki
Artesanía dedicada en el frío intenso de febrero
El uso de agua helada tensa las fibras, creando un papel de mayor calidad. Por esta razón, se dice que el mejor Washi se produce en pleno invierno.

Finalización: El Washi terminado

Washi terminado
Esta es la hermosa textura del papel Washi terminado.

Núcleos de Kozo Por cierto, los núcleos de madera del Kozo que quedan después de quitar la corteza a menudo se regalan a los lugareños para ser usados como leña. Esto forma parte de un ciclo sostenible que no desperdicia nada de la naturaleza.